HISTORIA

Este Club fue fundado el 12 de julio de 1939. Nació como resultado de la necesidad que tenía un grupo de amigos, de contar con una Institución que los representara, frente a otras agrupaciones que ya se encontraban fundadas y desarrollaban una importante presencia en el deporte y las manifestaciones sociales de aquel momento. Dentro de los fines que enuncia el Acta de Constitución, prioriza “que beneficie a la juventud y, al mismo tiempo, de realce y prosperidad al barrio denominado COSTA BRAVA”.

La mayoría de sus fundadores tenían su domicilio en ese barrio, que se iba agrandando “detrás de las vías” y que cuya denominación repite la tendencia que existía en todos los pueblos para bautizar el grupo de viviendas que se levantaban más allá de la playa de maniobras del ferrocarril.

En esa época el barrio de Costa Brava, ya contaba con un importante número de habitantes y, desde el punto de vista comercial, era digno de ser tenido en cuenta por su movimiento. Esto se debía a que la tranquera de acceso a la playa ferroviaria, que permitía la carga y descarga de mercaderías, así como el acopio de cereales y embarque de ganado, se encontraba exclusivamente abierta frente a ese sector. Esto obligaba a que todo el movimiento de aprovisionamiento comercial del pueblo, que dependía exclusivamente del ferrocarril, se realizara por ese lugar. Y era lógico entender, entonces, que en el barrio estuvieran a disposición del público circulante todos los servicios habituales: había almacén de ramos generales, carnicerías, verdulerías, balanza pública, herrería, talabartería y hasta 1944 funcionó la Escuela primaria Nº 129.

El barrio se caracterizaba por tener habitantes de humilde pasar, donde predominaban los empleados, los peones de campo, los estibadores y los carreros, pero también tuvo expresiones de desarrollo industrial como el molino harinero de don Mateo Torre, la primera y tal vez la más importante industria que tuvo Ing. Luiggi. En ese molino se produjo al principio harina de trigo, pero en sus instalaciones, que merecen un capítulo aparte que algún día relataremos, se podía lograr harina de maíz de excepcional calidad. Lamentablemente, la competencia comercial de otras empresas más poderosas lo obligó a cerrar sus puertas en 1936, y sus instalaciones quedaron como mudo testigo de una empresa que quiso ser, hasta que las destruyó el ciclón del día 14 de diciembre de 1968.

El Club Social y Deportivo Costa Brava se fundó una fría noche, en una humilde vivienda propiedad de la familia Oyharzábal, que aún se conserva parcialmente, en la intersección de las calles Estanislao Zeballos y Remedios Escalada de San Martín. Esquina sombría era aquella, pues los treinta y cinco faroles callejeros con que contaba Ing. Luiggi en 1939, se encontraban ubicados totalmente de “este lado de las vías”. Y como en el interior de la vivienda tampoco había corriente eléctrica, la luz de una vela sobre una pequeña mesa improvisada, fue la única manera de observar los rostros de satisfacción de aquel grupo de fundadores, que iniciaban una etapa de trabajos, esperanzas y sueños a cumplir.

Fue su primer presidente don Santiago Martín y esa misma noche se decidió la primera manifestación social, que fue la realización de un baile popular que se llevó a cabo con gran éxito y buena recaudación, en las instalaciones del “ Salón de Barril ” -inexistente hoy-, que se encontraba ubicado en Moreno al 340. Con el resultado de esta primera fiesta social, se inició la trayectoria ascendente del Club que, a juzgar por la presencia palpable de su potencial, no deja dudas acerca de que se cumplieron los sueños de aquellos fundadores.

Del texto constitutivo, rescatamos los nombres de quienes estaban presentes aquella primera noche: Juan A Garola, Santiago Martín, Mateo Torre (h), José Salvadori (h), Domingo Salvadori (h), Martín Ibero, Blas Ramos, Bonifacio Ramos, Ernesto Barbarini, Raúl Benito, Carlos Trillo, Alberto Barbarini, José Insua, Evaristo López, Ramón Vega y Miguel Porras.

Durante muchos años –y aún lo continúa-, la institución apuntaló la práctica de distintos deportes, siendo notables los logros obtenidos en las disciplinas del fútbol y las bochas, que dieron brillo al nombre del Club en muchas ediciones anuales, donde la competencia zonal lo tuvo como protagonista principal. Las actuales instalaciones cubiertas para el deporte de las Bochas, con sus características artificiales permiten el desarrollo de reuniones especiales, como ha sido el Campeonato Nacional. Dichas instalaciones están agrupadas en un hermoso predio que incluye, además, cancha de deportes, campo de jineteada donde se realiza la Fiesta Pampeana del Caballo, salón de fiestas, confitería general, confitería privada, sanitarios, espacios para stands y sanitarios generales, todos presididos por la gran fachada de la Sede Central.