Del Anuario 2004 de “Ingeniero Luiggi Punta Rieles”, publicado hace muy pocos días, extraemos los datos importantes que hacen a la clarificación de la época anterior a la existencia de nuestra Parroquia.
Son fragmentos extraídos de un manuscrito facilitado por los Frailes Capuchinos Recoletos de la Iglesia de la Inmaculada Concepción de Intendente Alvear (La Pampa) y que condensa un informe firmado por Fray Francisco M. Piquer, quien lo confección en 1961. Algunos de estos datos son los que siguen:
“En 1.856 llegaron los Misioneros Franciscanos Italianos expresamente llamados por el Gobierno Argentino, percatado de la falta que hacían para obtener la reducción de los indios y la atención de las necesidades espirituales. Hace. Pues 105 años que se reanudaron las Misiones en Argentina y 80 que, desde Río Cuarto, acompañando a las tropas del General Mansilla hacia la Conquista del Desierto…”
“Los misioneros italianos fueron reemplazados por los argentinos en 1.908, quienes cedieron Río Cuarto a los Catalanes en 1.911 y La Pampa en 1.913. Entre este año y 1.948 la Misión Franciscana de La Pampa, fue mucho más extensa de lo que es en la actualidad, puesto que comprendía tres departamentos del sur de Córdoba y otros tres del norte pampeano, con una superficie que sobrepasaba los 40.000 km. cuadrados y se hallaba poblada por más de 10.000 habitantes residentes en 52 pueblos. Para atender las necesidades espirituales de los pampeanos había más de 20 Misionales, entre ellas Ingeniero Luiggi”.
EL EDIFICIO DE LA IGLESIA SANTA ELENA Y SU CONSTRUCCION
De la misma revista tomamos el texto de Juan Antonio Martín, que dice así: “El fundador del “Pueblo y Colonia de Ingeniero Luiggi”, don Antonio Devoto, falleció en Buenos Aires el 30 de julio de 1916, sin dejar descendencia.
Siendo joven se había casado con Rosa Viale, que falleció al poco tiempo. Devoto reincidió en el matrimonio en 1.907, teniendo sesenta y nueve años de edad. En esta segunda oportunidad lo hizo con Elina Pombo.
Al morir Devoto, su viuda, a quien en algunas escrituras de venta de tierras se la denomina Elena, recibió una inmensa fortuna, representada en su mayoría por acciones de las muchas compañías comerciales pertenecientes a la familia, compuesta originalmente por cuatro hermanos. Dentro del amplio espectro en que los Devoto habían diversificado sus capitales existían bancos, una aseguradora, un frigorífico, una fábrica de fósforos, compañías de construcción, una destilería de alcohol y muchas otras empresas comerciales y manufactureras.
Pero además, y esto era un rubro muy importante, poseían campos diseminados en la zona productora de todo el centro del país -provincias de Córdoba, Santa Fe, Buenos Aires y Territorio de la Pampa Central-, destacándose la participación en Estancia y Colonias Trenel S.A., inmenso latifundio de más de 320.000 hectáreas, cercanas a lo que es hoy nuestro pueblo y que, como es sabido, cobijó en su extensión nada menos que a siete localidades pampeanas. Son bien conocidos los detalles del trámite sucesorio, que la dejó como única heredera, originados en la falta de un testamento firmado por el que fuera fundador de Ingeniero Luiggi.
De a cuerdo a la opinión de algunos investigadores, la intención de Antonio Devoto era dejar todo su capital para iniciar en Italia una Fundación destinada a la investigación científica. En realidad la Fundación fue creada –con el nombre del “commendatore”- pero el aporte de su viuda a éste emprendimiento se redujo al inicial, dado que la situación creada por el juicio sucesorio le impidió continuar con el envío de fondos.
Por otra parte, y a diferencia de lo que había ocurrido con su marido, que nunca visitó estas tierras –o por lo menos no hay constancia de que lo haya hecho, salvo en alguna situación romántica presentada por la literatura-, la heredera mostró alguna preocupación por conocer la situación de quienes trabajaban, bajo contrato, las tierras de su propiedad. Existen varias fotografías de la señora Elina rodeada por familias chacareras y teniendo como fondo la imagen de una casa de familia en la zona, si bien no he podido determinar con exactitud de qué lugar se trata. Las donaciones realizadas por el matrimonio Devoto al ámbito pueblerino luiggense fueron ínfimas –en relación al poderío económico de la familia- siendo las más notorias la manzana de terreno donada para la construcción de la Escuela Nº 76 y un piano de cuarta cola –usado- destinado al mismo establecimiento.
Pero hay una excepción: aún en vida de Antonio Devoto, ya su segunda esposa demuestra profesión especial por la Fe Cristiana, dedicando su tiempo a solventar varios emprendimientos cuyo detalle no ha llegado a nuestros días. Sin embargo son destacables algunos hechos puntuales como es el caso de la compra de una iglesia en construcción en el barrio fundado por su esposo, es decir Villa Devoto, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, cuya terminación fue efectuada permitiendo la concreción de la hermosa Iglesia de San Antonio de Padua. También, y esto nos toca muy de cerca, a sus donaciones se deben los edificios de las Iglesias de Trenel y de Ingeniero Luiggi, los que fueron puestos bajo la advocación de santos cuyos nombres corresponden a los de ellos mismos: en Trenel, fue San Antonio y en Ingeniero Luiggi, la Parroquia Santa Elena.
El edificio fue inaugurado el 15 de noviembre de 1.914.