HISTORIA

Este Club fue fundado el día 26 de Mayo de 1976, logrando al poco tiempo su Personería Jurídica. Las aspiraciones de sus fundadores fueron lograr fines específicos, como es la práctica del deporte de la Caza. Esto significa que está destinado a cobijar en su seno a todos aquellos que practican la caza sin fines de lucro, propendiendo además al correcto uso de las armas y al respeto y conocimiento de las leyes vigentes en la materia. Estos postulados originan como consecuencia que se posibilite la difusión de las normas que hacen a una defensa profunda de las especies autóctonas y de aquellas que se implanten en la zona.

Con anterioridad a su existencia, los cazadores de nuestra localidad, debían recurrir a los Clubes que ya estaban formados para adquirir sus licencias de caza. Era común que con ese fin nuestros deportistas viajaran a Rancul, localidad que muchos años antes tuvo su institución similar. Pero, siendo nuestra zona un importante centro que permite realizar este deporte, los cazadores de otras provincias llegaban y se encontraban sin posibilidades de encuadrarse en las normas vigentes. En ese sentido, el Club de Caza vino a llenar una necesidad y, por lógica, a crear un nuevo motivo de orgullo para el pueblo, que se incorporó así al circuito de las pocas localidades que hoy cuentan con este tipo de instituciones. Desde aquel momento forma parte, también, del conjunto de agrupaciones que apuntalan a las autoridades provinciales en la formación de las disposiciones que van creando un criterio cinegético cada vez más moderno y conservacionista.

Los fundadores fueron: Juan Antonio Martín, Julio José Renaudo, Federico Morelli, Marcos Abel García, Nolverto Gómez, Oreste López, Ricardo Gastaldo, Abel Antonio Gorordo, Lidio Lardone, Oscar Emilio Guisoni, Miguel Ángel Rodrigo, Néstor Ferraris, Aldo Santos, Juan Carlos Renaudo, José Américo Morelli y Feruccio Máximo Tomba.

El Club fue bautizado con un nombre indígena elegido por unanimidad entre sus fundadores y cuyo significado es el siguiente: Si observamos un mapa fitogeográfico de nuestra Provincia, veremos que toda la parte que corresponde al noroeste y sudoeste pampeano, está en su mayoría cubierta por montes de caldén. Este árbol, típico de la región y que luce en el escudo provincial como definición de nuestra tierra, forma agrupaciones de muchos kilómetros cuadrados conocidos como "caldenares". Los indios RANQUELES, antiguos dueños de estas tierras, llamaban "MAMULL MAPU" a tan extensos territorios. Este nombre significa PAÍS DE LOS MONTES. Allí ejercieron varias tribus su imperio: vivieron, lucharon, murieron y finalmente rindieron ante la supremacía del blanco la fuerza de sus lanzas. Aquí también cazaron, pero siempre lo hicieron motivados por la necesidad de atender a su propio sustento, marcando así un camino que no siempre respetaron quienes heredaron la Pampa Central .

El nombre, por lo tanto, no es sólo un homenaje a esas poblaciones autóctonas: resulta también un rescate necesario y positivo de nuestra PATRIA CHICA, ya que nosotros vivimos en lo que fue el país de los ranqueles. Actualmente esta Institución, con Sede Social en el acceso Pedro Soraire, es una de las más importantes de la localidad y continúa brindando servicios fundamentales en el marco de la preservación de las especies autóctonas y la ecología zonal.