Silaje planta entera

Una muy buena alternativa para diferir
pasto con alto valor alimenticio

Por Gorordo, Roberto Carlos
Ingeniero Agrónomo
rgorordo@hotmail.com

 

La Producción Ganadera es una actividad que depende fuertemente de la generación de pasto y su estabilidad a lo largo del ciclo productivo. Tal es así que la curva de producción de pasto conjuntamente con la calidad que presenta en cada una de las estaciones de crecimiento, hace necesario la utilización de forrajes conservados para mantener ajustada la carga animal a lo largo del año.

También es cierto que el tipo de actividad ganadera, sea invernada, cría o ciclo completo, demandará un aporte diferente de energía al sistema, entendiéndose bajo este concepto aspectos tales como manejo, estructura forrajera (cantidad y calidad de pasto) y suplementación. Dicho de otra manera, la mayor rentabilidad de un sistema ganadero se obtendrá cuando la estructura forrajera permita mantener la carga animal a lo largo del año en un valor tal que la producción de carne (Kg/ha) sea máxima con el mínimo costo posible.

No debemos olvidar que nos encontramos en una zona marginal en lo que a regímenes de lluvia se refiere, situación que evidencia la necesidad de contar con reservas de forraje para paliar momentos en que la falta de agua hace escasear la producción de pasto.

Resumiendo, un establecimiento capaz de diferir forraje de alta calidad alimenticia estará siempre en mejores condiciones de aumentar la producción o mantenerla en momentos difíciles, que aquel que sólo basa su producción en el crecimiento estacional de los pastos.

Hoy en día la única técnica que permite lograr este objetivo es el ensilaje de pasto húmedo . Ninguna otra práctica de conservación, llámese heno o henolaje, puede superar en calidad a un buen silo de pasto húmedo.

Haremos un análisis sencillo: ¿Cuál sería la mejor manera de diferir forraje de calidad? Si pudiéramos trasladar la planta con una composición igual al momento de ser cortada, eso sería lo óptimo del mantenimiento de forraje. Como eso es una situación irreal hasta el momento, la conservación de forraje mediante la elaboración de un silo húmedo de planta entera resulta hoy la manera más eficaz de mantener en el tiempo un material casi en iguales condiciones que cuando fue cortado.

¿Qué es un silo de pasto húmedo?

No es más que “una cantidad de forraje cortado con una humedad que depende del material a ensilar, luego picado y compactado de manera tal que se elimine todo el oxígeno circundante para que la fermentación alcohólica que se produce acidifique rápidamente el medio y estabilice la calidad del alimento ensilado”.

Ahora tratemos de entender esta sopa de letras porque es el punto inicial para obtener el mejor silo.

  • El primer concepto que surge es cantidad de forraje , sinónimo en este caso de rendimiento (Kg. de pasto/ha). El costo del silo será cada vez menor a medida que la cantidad de forraje por hectárea sea mayor. Esto es consecuencia de una dilución de los costos fijos que tiene la elaboración del silo.
  • El segundo concepto es la humedad del material . Cada forraje que se desee conservar tiene un momento óptimo de corte que depende de la cantidad de humedad que presente. Se relaciona siempre con un estado fenológico determinado que deberemos conocer para no ensilar material muy húmedo, o muy seco, que en ambos casos acarreará problemas en el compactado.
  • El tercer concepto que aparece es el picado . Existe un tamaño de partícula que depende de cada material y del tipo de silo a realizar. Es necesario conocer ese dato para lograr la rápida fermentación y estabilización del silo además de facilitar el trabajo de compactación.
  • El cuarto concepto es el compactado del material : la eliminación del oxígeno se logra gracias a la compactación que recibe el silo por unidad de superficie. Por lo tanto, cuanto mayor sea el compactado mayor será la falta de oxígeno, la fermentación alcohólica prevalecerá sobre la respiración y así el silo se estabilizará rápidamente.
  • El quinto y último concepto, pero no por eso el menos importante, es la fermentación alcohólica . Es sencillo de entender si aceptamos que para esto hace falta la presencia de bacterias y la ausencia total de oxígeno. La ocurrencia de éste fenómeno provoca la inmediata acidificación del silo lo que impide la aparición de hongos putrefactotes para poder finalmente estabilizar el material ensilado. Si bien el fenómeno de la acidificación es más complejo, esta es una manera rápida y sencilla de entenderlo.

¿Qué forrajes pueden ser ensilados?

Pueden conservarse bajo esta técnica cualquier tipo de forraje que nos propongamos, por ejemplo: alfalfa, verdeos de invierno (avena, trigo, etc.), maíz, sorgo, soja, moha, mijo, etc. El proceso siempre es el mismo, sólo diferirá la época de corte y el pre oreado o no del material a ensilar.

Podríamos agruparlos entonces los materiales en: gramíneas (maíz, sorgo, avena, trigo, etc.) y leguminosas (alfalfa, tréboles, soja). Estas últimas a diferencia de las primeras presentan un mayor porcentaje de proteína que, al momento del ensilado hace necesario un inoculante complementario para incrementar la velocidad de acidificación del silo. No ocurre lo mismo con las gramíneas como maíz o sorgo, debido a que el menor contenido de proteína conjuntamente con la mayor presencia de azúcares originan el sustrato óptimo para que los organismos encargados de la estabilización del silo predominen por sobre cualquier otro.

¿Qué tipos de silo pueden elaborarse?

Analizando las distintas formas de almacenamiento como ensilaje, vemos que las que predominan son:

  • Silo torta: no poseen una estructura de contención para el pisado y la compactación. Son de bajo porte, no más de 2 metros de altura, tienen una alta relación entre la superficie expuesta y la cantidad de materia seca conservada; son muy difíciles de tapar y sellar correctamente, como así también compactarlos adecuadamente. La ventana de oportunidad de corte es breve, por lo que los niveles de pérdida son considerables.
  • Silo Bunker: esta forma de almacenaje posee la menor superficie expuesta por unidad de materia seca guardada. Lo ideal es que tengan una altura considerable (3 o más metros) en la parte más alta. Son difíciles de tapar (necesitan mucha tela plástica y neumáticos para apretarla). La tasa de remoción diaria para un gran frente expuesto, es baja, por lo que debemos tener grandes consumos. Los cultivos avanzados en el ciclo son difíciles de compactar.
  • Silo bolsa: tiene una ventana de corte más amplia, nos permite separar e identificar distintas calidades de forraje conservado o distintos forrajes conservados al mismo tiempo, podemos programar épocas diferentes de siembra, muy bajos niveles de pérdidas en cantidad y calidad, bajos costos de almacenamiento anual, eficiencia en la utilización de los alimentos guardados, excelente tasa de remoción para rodeos chicos y medianos. Es excelente para conservar pasturas de leguminosas.

Como conclusión podemos decir que el ensilado de forraje húmedo es una técnica que acarreará muy buenos resultados productivos a quienes decidan implementarla en nuestra zona. Es de fácil elaboración y se adapta a cualquier tipo de establecimiento, cuyo nivel tecnológico varíe desde condiciones de punta hasta los manejos más sencillos, sin condicionar además el tipo de producción a que se dedique.

El mejor resultado se alcanzará cuanto más informado se encuentre el productor a cerca de los puntos clave que tiene un correcto ensilado de forraje.

NOTA DE INGENIERO LUIGGI MERECE SER VIVIDO. Este trabajo, llevado a cabo por un joven profesional del medio, muestra en detalles el inicio de un proceso investigativo que está en pleno desarrollo, adaptado a campos con tipificación determinada en la zona del caldenar. A medida que surjan resultados, procederemos a publicarlos, como continuación de lo expresado más arriba.