El día 20 de septiembre de 2005, coincidiendo con el 95º Aniversario de la localidad, abrió sus puertas el Museo Histórico Municipal. Tal como se ha destacado oportunamente en esta página, su existencia dependía de lograr la disponibilidad de un sitio que se adaptara a las complejas necesidades de este tipo de emprendimiento, ya que la idea de su constitución y la disponibilidad de elementos para su formación existían: la primera en la mente de varios vecinos y la segunda como un reservorio de diversos artículos que permanecían en diversos hogares, esperando el momento de ser reunidos en un solo lugar, único e irrepetible, que los cobijara seguramente y los mostrara con idoneidad. Existieron en la localidad algunas Exposiciones de Objetos Antiguos, montadas en todos los casos para conmemorar diversos aniversarios del pueblo. Durante el año 2000, por ejemplo, se realizó una -muy recordada-, en el Salón del Prado Español. La misma se debió al esfuerzo de los integrantes del movimiento “Recordando el Pasado”, un grupo que a partir de ésa fecha se preocupó por el rescate de la historia local así como de los muchos elementos que la apuntalan. En los años siguientes el mismo grupo organizó otras exposiciones que fueron muy visitadas por el público, pero estas muestras no fueron más que el prolegómeno de una realidad que se estaba gestando: la creación definitiva del Museo . A principios de 2005, nació la posibilidad –a través de la gestión del Gobierno Municipal-, de utilizar legalmente el edificio de la antigua Estación del Ferrocarril y el predio colindante. La amplitud de todo el conjunto obligaba a un proyecto ambicioso. Pero esa circunstancia no originó una retracción en el mismo: todo lo contrario, puesto que se decidió –como resultado de una convocatoria masiva a toda la población-, trabajar a fondo para lograr un resultado acorde al desafío. Lo que hoy se puede mostrar es el resultado inicial del proyecto. No dudamos que la expansión futura será importante y se cumplirá así, finalmente, con la posibilidad de rescatar y resguardar el pasado del pueblo y de la zona y –tan importante como lo anterior-, poder mostrarlo para que no sea olvidado. El Museo Histórico Municipal muestra sus colecciones bajo los techos de la vieja Estación pero también al aire libre, aprovechando los arbolados terrenos que la rodean, en los que asimismo se pueden encontrar el Monumento al fundador del pueblo, la capilla a la Virgen de Fátima y la hermosa Casa de la Música, que cobija a la Banda Municipal. En las antiguas oficinas, en lo que fue la vivienda del Jefe de Estación y en el andén que vio llegar y partir tantos pasajeros, podrá el visitante sumergirse en un sueño de cosas pasadas a través de los objetos exhibidos: utensilios del hogar, artículos de venta en antiguos comercios, diarios y libros, indumentaria, juguetes, el Archivo Fotográfico Municipal –compuesto por más de cien fotografías históricas- además de cuadros familiares de pioneros y antiguos pobladores, piezas ornamentales, carruajes de paseo y de carga y, en cantidad importante, un sinnúmero de pequeños elementos de uso diario. Al aire libre se muestra una importante colección de maquinaria agrícola y herramientas de uso en el campo, como arados, rastras, sembradoras, segadoras, espigadoras, cosechadoras y tractores. Se exhiben también palas para mover tierra, ventiladoras, molinos a viento y otras máquinas para extracción de agua, motores antiguos y un rincón con elementos del desaparecido Ferrocarril Oeste. Puede visitarse “La Herrería”, una bien lograda puesta de un antiguo taller para arreglo de carros y herramientas de campo, con todas los elementos que eran necesarios para llevar adelante la tarea del herrero, un olvidado gestor de riquezas, hacedor de medios de producción y transporte. Vale la pena detenerse ante “la carreta de Doña María” , una pieza quizás única en el ámbito zonal, que trajo en 1894 a una de las familias pioneras y que ha soportado durante más de un siglo el embate de nuestro rudo clima.
|